Debo reconocer que me encantan los paisajes de este lugar. Sea porque no me fijara en los de casa (aunque no creo que un campo yermo con “cagallons”, que diría l’Esperdenyeta, y unos pinos retorcidos valga lo mismo) o por lo que fuera, me embeleso con el verde de los días soleados. Es increíble cómo cambia la ciudad cuando se van las nubes grises, de puerto post-industrial a la casa de la pradera.

El día en cuestión hubiera sido genial si no fuera porque me había puesto a buscar trabajo (¡por fin!). Recorrí como diez agencias de trabajo, cada una en una punta, para descubrir que aquí se especializan en sectores concretos: industria, comercio, marítimo, etc. Y no encontré ninguna de educación. Eso sí, me dediqué a sacar fotos a diestro y siniestro. Y lo más siniestro que encontré fue esto:

Si se presta atención, se puede ver a un hombrecillo de la esquina inferior izquierda:

Pues bien, el tipo estaba cerrando el chiringuito cuando me vio y me llamó la atención. Que por qué hacía la foto. Yo me quedo un poco tonto, que me imagino que me va a requisar la cámara por las paranoia que tienen los ingleses con los terroristas. “Pardon?”. Que por qué haces la foto. ¿Puedes enseñármela? Cojo el aparato y se la enseño. Sin apartar la vista de ella, me pregunta de nuevo mi razón para hacer la foto. Le digo, empeorando mi inglés a posta, intentando parecer más desvalido, que en Spain no hay y que he leído Army en el rótulo y he querido fotografiarlo. La cara del hombre es un poema. No ha movido todavía ni un rasgo. Aparta sus ojos azules, inmóviles e inexpresivos –no parpadea, pero es normal, largas noches sin poder cerrar el ojo en un cuartel lleno de soldados quemados y viciosos. Dirige su mirada hacia un punto inexistente en la lejanía y empieza a avanzar. Me dice que, como es un edificio militar, son un poco “touchy”, que quiere decir “tocapelotas”. Nos alejamos y yo que me guardo la cámara, no se lo vaya a pensar dos veces.
Eso fue mi infructuoso día laboral. Por suerte, al día siguiente fui más listo y me dirigí al colegio que hay en mi calle directamente. Pregunté en secretaría y me dieron tres agencias dedicadas a la educación. Ahora sólo hace falta ir. ¡Espero no encontrarme con más militares!

El día en cuestión hubiera sido genial si no fuera porque me había puesto a buscar trabajo (¡por fin!). Recorrí como diez agencias de trabajo, cada una en una punta, para descubrir que aquí se especializan en sectores concretos: industria, comercio, marítimo, etc. Y no encontré ninguna de educación. Eso sí, me dediqué a sacar fotos a diestro y siniestro. Y lo más siniestro que encontré fue esto:

Si se presta atención, se puede ver a un hombrecillo de la esquina inferior izquierda:

Pues bien, el tipo estaba cerrando el chiringuito cuando me vio y me llamó la atención. Que por qué hacía la foto. Yo me quedo un poco tonto, que me imagino que me va a requisar la cámara por las paranoia que tienen los ingleses con los terroristas. “Pardon?”. Que por qué haces la foto. ¿Puedes enseñármela? Cojo el aparato y se la enseño. Sin apartar la vista de ella, me pregunta de nuevo mi razón para hacer la foto. Le digo, empeorando mi inglés a posta, intentando parecer más desvalido, que en Spain no hay y que he leído Army en el rótulo y he querido fotografiarlo. La cara del hombre es un poema. No ha movido todavía ni un rasgo. Aparta sus ojos azules, inmóviles e inexpresivos –no parpadea, pero es normal, largas noches sin poder cerrar el ojo en un cuartel lleno de soldados quemados y viciosos. Dirige su mirada hacia un punto inexistente en la lejanía y empieza a avanzar. Me dice que, como es un edificio militar, son un poco “touchy”, que quiere decir “tocapelotas”. Nos alejamos y yo que me guardo la cámara, no se lo vaya a pensar dos veces.
Eso fue mi infructuoso día laboral. Por suerte, al día siguiente fui más listo y me dirigí al colegio que hay en mi calle directamente. Pregunté en secretaría y me dieron tres agencias dedicadas a la educación. Ahora sólo hace falta ir. ¡Espero no encontrarme con más militares!
7 comentarios:
Me había currado un .gif muy chulo pero no funciona. Alguien sabe por qué? Lo subí como una foto. Luego, lo intenté como vídeo, pero se produjo un error. En fin, la informática, como el fúrbol, é lo que tiene.
Tu puedes !!!
Con lo del trabajo, el gif me da igual! XD
Pero a quien se le ocurre... xD Es como si aquí te dedicas a fotografiar policias o guardias civiles, te puede caer un puro de los buenos!
Ánimo con la búsqueda de trabajo, seguro que encuentras algo! ;) De lo del gif...ni idea xD
Me ha encantado, ha sido muy bueno.. pobrecillo!!!! de ti.
vaya gente más estúpida, pero tiene razón clementine... es un poco... vamos a decir arriesgado. Menos mal que no te has ido a los Estados, vamos, ahí te empapelan el primer día y te sodomizan el segundo.
Mucha suerte en la búsqueda de currele... ya te imagino casi de profe...
un besazoooooooooo
Hola;
Ricardo molt bona la història, quasi m'he emocionat, de veritat.
Una mica més i penso que l'home aquest et dóna una feina o algu.
ÀNIMS AMB EL CURRO ;-)
Marc
Tuviste suerte de que el señor militar no te rompiese la cámara... con lo locos que están!!
Espero que tengas suerte con tu trabajo en el sector "educación"... sinó en el sector "camareros-puteados" te acogerán con los brazos abiertos.
Elsa.
PD: y hacer de lector en una editorial inglesa? lees el manuscrito en castellano y haces el informe en ingles
Gran consejo el de Arabella! Lo miraré. Muchas gracias a todos por el apoyo.
Y lo de la foto... yo que sé. Yo fui el tipo al que se le ocurrió sacarle una foto al pastor alemán que llevaba un poli en el metro de BCN y le prohivieron hacer la foto. Pero eso no fue lo peor. Lo jodido fue que el chucho me estuvo grunendo durante todo el trayecto. Pensé que se me tiraría a la yugular. Ahí sí que se me apretó el culillo... XDDD
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