sábado, 7 de junio de 2008

Flame

David puede atestiguarlo. Él lo vio. En Portsmouth vio cómo me llamaban después de un mes (y al igual que con Dublín, acertaban a pillarme de viaje) y me preguntaban si podía ir al día siguiente a trabajar. Yo asentí porque pese a tomármelo con más calma el asunto laboral, me había hecho la firme promesa de aceptar lo que me ofrecieran. Cinco minutos después, volvíeron a llamarme: me pedían perdón y me decían que no había trabajo para el jueves, pasando el día al viernes. Volví a aceptar y colgué. No comments...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

el mundo de las ETT´s es una diosa ramera...que cara de odio

eightiesfan04 dijo...

míralo, qué guapo que estás enfadado!

Anónimo dijo...

Marc, el partido de la champions era el de ida, en ese sólo nos habían dado por culo.
Tienes razón, no me gusta correr, pero hay ocasiones, cuando un amigo tiene un compromiso ineludible con el dragón y el santo, sólo en ese contexto, vale la pena correr. La verdad es que fue un día muy intenso. Una sensación parecida fue ir con Blavatsky al castillo de Glastonbury, donde había una tía, que en vez de visitarlo, ¡cerró los ojos en su interior, para meditar!. Las fotos lo atestiguan

Anónimo dijo...

el final dew mi nick es domingo

hatsue-san dijo...

Soon, no lo vendas más, que ya lo he comprado yo!!!

Pero es verdad!

XD

Anónimo dijo...

Hola Richard!!!

¿Qué tal estás? Pues yo me he puesto intenné en casa y he cotilleado tu blog a ver cómo te iba.
Madre mía la de aventuras que te han pasado por esas tierras!
Cuando vuelvas avisa para que hagamos una cena y nos cuentes todo!

Besos desde Rubí!

Laurilla

Anónimo dijo...

Abrazos, Laura!