lunes, 22 de octubre de 2007

Colegas e iluminación

Hatsu está haciendo muchos amigos en la Universidad. Gracias a ella nos socializamos y no nos enclaustramos (la misantropía es lo que tiene). Hemos conocido a Iván y a Jaime, que son de Rubí y Ávila y estudian Arqueología; y a María y Antonio, que son pareja aunque ella es de Barcelona y él de Almería: ella ha venido a estudiar Historia Moderna pero ha acabado en la carrera de Idiomas (ya os contaremos) y él, al contrario que yo, ya se ha movido y está trabajando.

La primera vez quedamos con ellos lo hicimos en un pub, pero las siguientes hemos ido a sus respectivas casas. Nosotros todavía tenemos que ofrecer la nuestra, pero como somos unos rancios… XD

La semana pasada, en casa de María y Antonio, hablé con Miguel, que es de Granada y que se traga, como mínimo, una peli por día. Miguel me dijo algo que me pareció muy interesante. Para él, la escena de Trainspotting en que el prota-agonista se introduce en la taza del inodoro es una metáfora de la drogada (acción de drogarse). Al decírmelo me quedé un poco perplejo, pues siempre había creído que era una flipada más estética que reflexiva. Me explicó que cuando Ewan McGregor se mete en ese váter asqueroso, casi tan repugnante como el que había en la entrada secreta de Desperado, y va a parar al fondo de un mar precioso, realmente se está metiendo. Es decir, a través de la heroína, que es una mierda, que es mierda, alcanza un mundo bello, onírico, lejos de los mundanales retretes de la cotidianidad y sus aromas.

Él lo explicó de otra manera, más concisa y brillante, porque ser sintético es signo de lucidez, pero la idea viene a ser la misma. Y puede que no sea el descubrimiento del siglo, pero yo no lo veía, no podía verlo. Ahora, cada vez que voy al servicio pienso en Miguel y en que me estoy cagando, y el dolor de tripa me produce malestar de conciencia. No porque el lavabo esté sucio ni porque seamos unos yonquis, sino porque no sé si está bien que un inodoro me recuerde a alguien, la verdad. ¡Y menos, a alguien que acabo de conocer!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues tampoco es que sea una superoriginal interpretación de esa escena... buscaré a ver qué dice el director. Qué guay, otra oportunidad para ver la peli! ^_^ No la veo desde mis patéticos intentos por ligarme a Leonard xD

Anónimo dijo...

Pues ya ves, me extraña que tú no lo hubieses visto así... Una película que va de drogas y yonquis. Recuerda que los porros hacen perder la memoria y otras facultades mentales que ya no recuerdo.

Anónimo dijo...

Otra perlita:

"y él, al contrario que yo, ya se ha movido y está trabajando."

Esto me recuerda al argumento de Willkommen Köln! Espero por tu bien y el de los que te rodean que logres escapar de ese círculo vicioso.

Anónimo dijo...

yo veo tan "entrañable" q hasta un simple inodoro pueda recordarte a alguien que casi me dan ganas de simular un "chute" y meter la cabeza en ese agua para saber por lo menos a lo que se refiere realmente ese chico.

Anónimo dijo...

XDDDD

SOnia, I love you!

Madame Blavatsky dijo...

En busca de amor sin tener que decirlo...

qué ntrañable es siempre, oye.