La capital irlandesa es increíblemente cara. No es de extrañar el chiste ese de que el la ciudad es la más grande del mundo porque siempre “is doublin’ & doublin’ & doublin’…”. Pues lo mismo podría decirse de los precios que, al estar en euros, y además venir nosotros ya acostumbrados a la libra, muestran la diferencia descomunal con los precios de España. El ejemplo que siempre recuerdo es el BigMac a ocho, nueve euros. Fast-Food de lujo, vamos.
El primer día visitamos el Trinity College, empeño de Miguel y excelente elección. Precioso, aunque desgraciadamente ver el Book of Kells, un libro de cánticos religiosos del siglo octavo redactado e ilustrado por los monjes del monasterio del pueblecito de Kells, cuesta un web y la mitad del otro. Una pena, porque los trípticos de propaganda daban ganas de pagar siete veces; el presupuesto, sin embargo, no.

Luego, recorrimos el Georgian Walk. Los edificios resultaron no ser la gran cosa, o al menos a nosotros no nos gustaron mucho porque eran todo líneas rectas y cuadrados.

La casa de Wilde estaba en esta ruta georgiana, obtenida de una de las guías de la biblioteca de Southampton, y fue una decepción porque no había más que una placa de mierda en una pared de mierda. Igual resultado fueron el lugar de nacimiento del Duque de Wellington y de Thomas Moore. Por suerte, pude resarcirme escalando una estatua de Wilde, plantada en mitad de un parque, para agarrarle el paquete y besarlo en la boca: todo grabado en vídeo y, por supuesto, en pay per view. XDDDD

Comimos en el O’Neill’s, un pub de otra de las guías de la biblioteca (sacamos como cuatro) que estaba bien pero tampoco era la gran cosa. Había un partido de rugby y la gente estaba ahí como loca con sus Guinness. Debo decir que el ambiente era más agradable, menos amigo pelmazo borrachuzo violento insoportable, que el que reina en Inglaterra, pero también hay que decir que eran sólo las cuatro de la tarde. Allí probabomes el delicioso Estofado de Guinness. Yummy de verdad.
El primer día visitamos el Trinity College, empeño de Miguel y excelente elección. Precioso, aunque desgraciadamente ver el Book of Kells, un libro de cánticos religiosos del siglo octavo redactado e ilustrado por los monjes del monasterio del pueblecito de Kells, cuesta un web y la mitad del otro. Una pena, porque los trípticos de propaganda daban ganas de pagar siete veces; el presupuesto, sin embargo, no.
Luego, recorrimos el Georgian Walk. Los edificios resultaron no ser la gran cosa, o al menos a nosotros no nos gustaron mucho porque eran todo líneas rectas y cuadrados.
La casa de Wilde estaba en esta ruta georgiana, obtenida de una de las guías de la biblioteca de Southampton, y fue una decepción porque no había más que una placa de mierda en una pared de mierda. Igual resultado fueron el lugar de nacimiento del Duque de Wellington y de Thomas Moore. Por suerte, pude resarcirme escalando una estatua de Wilde, plantada en mitad de un parque, para agarrarle el paquete y besarlo en la boca: todo grabado en vídeo y, por supuesto, en pay per view. XDDDD
Comimos en el O’Neill’s, un pub de otra de las guías de la biblioteca (sacamos como cuatro) que estaba bien pero tampoco era la gran cosa. Había un partido de rugby y la gente estaba ahí como loca con sus Guinness. Debo decir que el ambiente era más agradable, menos amigo pelmazo borrachuzo violento insoportable, que el que reina en Inglaterra, pero también hay que decir que eran sólo las cuatro de la tarde. Allí probabomes el delicioso Estofado de Guinness. Yummy de verdad.
6 comentarios:
Lo de Wilde no me lo quiero perder por nothing of the world!!!
fuiste tú quien se inventó un título para un trabajo con un juego de palabras acerca de Wilde o me lo imagino yo? el caso es que no puedo recordar el título, pero sí que alguien lo hizo... algo como to Wilde or no to Wilde... bueno, no tiene nada que ver, pero para que me entendáis.. eras tú????????????????
Madame B.
Hola compis ;-)
Ricardo no te conocía esos impulsos de besar una estatua agarrándole de los huevos (por muy Wilde que sea...) jaja sabes desde que te leo te veo bastante cambiado y la verdad es que mola. Me alegro que lo pasarais bien ;-)
Si, si, era él! (le gusta mucho contar sus batallitas)
Era Wilde para Wilde (guai del paraguai)
Uaaaaaa! jo també tinc una foto estirada al costat d'Oscar Wilde! :D
Corrijo a Hatsue. Era
"Wilde: de él para Wilde"
oye, pues ami me gustaron mucho los edificios "georgian style", a mi me gusta esa simpleza y simetría en las paredes, en su justa medida claro.
umm, me haces recordar aquel delicioso estofado, que bueno estaba, yo además también probé otro estofado, también hecho con cerveza,de murphy esta vez, esto me hace pensar un poco...
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