martes, 11 de marzo de 2008

Una vuelta (in)esperada

Esta segunda temporada ha estado marcada por las lagunas mentales de los guionistas, haciendo bajar la audiencia. Debido a esto, se mete a saco el retorno de un personaje querido por todos, por tal de levantar la expectación de los televidentes para la siguiente tanda de capítulos.

Me lo encontré en Aurora, donde estuve trabajando la segunda mitad de la semana, aunque él llevaba allí desde el lunes. Se desesperaba porque no le llamaban para ir al primer almacén y yo le tranquilizaba diciéndole que apenas había trabajo. Eso le alegró mucho porque eso significaba que mientras había estado ausente no había habido trabajo y, por lo tanto, había elegido bien la época para marcharse.

Los días de esa última semana sólo nos dedicamos a picar pedidos, a buscar cajas que coincidieran con los números de los listados que nos daban y apilarlos en palets que luego desmontábamos para meterlos en los diferentes camiones. Fue todo muy relajado y novedoso porque hasta el momento nos habíamos dedicado exclusivamente a descargar contenedores.

Julian estuvo con nosotros el primer día y luego, dicen, se marchó a Escocia, vaya Dios a saber por qué. Se fue sin decir adiós. Al contrario, al igual que Les antes de desaparecer, me dijo: “See you tomorrow”. Por contra, mi recobrado compañero, cuando se fue a Polonia, se despidió de mí en condiciones. Dijo que se iba. Eso es una marcha, y sin ese tipo de adiós no creo que pueda haber un reencuentro en condiciones.

Quiero decir, más bien es el tipo de desaparición y aparición de la que hacen gala los personajes secundarios de muchas teleseries. Así parece que son los ingleses en esta aventura, personajes secundarios. Habla uno más en polaco, catalán o español que en correcto RP. Pero bueno, hay que aceptar su forma de ser o joderse. Como me volvió a recordar el inimitable Gregory: British is British.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchos posts de golpe, no?

Sorry!

Puestos así podremos empezar a hablar de nuestras geniales visita, Sonia, Clara y Dani.

Un abrazo!

Anónimo dijo...

By the way, o sea, estamos fuera, y conseguís hacer que gane el Chiquilicuatre. Dios, me he perdido un glorioso momento en la historia de la Hispanidad! XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Madame Blavatsky dijo...

no te lo pierdas, que en mi curro han hecho una letra aplicada a la empresa con la melodía del chikilicuatre, juassssssssssssssss


molamos.

Tranquilo, yo tb me lo he perdido, pq no he hecho el seguimiento, digamos, mucho.

Anónimo dijo...

Joder, como está el patio. Pasamos de meter algo cutre para destrozar algo más cutre que es Eurovisión, a convertir esa cutrez en nuestra insignia y bandera. Esto me suena al "burru catala". Todavía recuerdo a un chaval en una entrevista defendiendo que si el símbolo de Catalunya fuera una mierda, se la colgaría del pecho orgulloso.

O sea, vamos, no me jodas! Ni cornudos ni asnos, leches!