miércoles, 16 de abril de 2008

James

Mi workmate favorito volvió el jueves. No sé a qué vino su ausencia el día anterior, pero tampoco me importó. Me alegró tanto verlo. No sólo porque con él puedo practicar el inglés y aprender expresiones nuevas, sino porque puedo tratar temas que no puedo tocar con los demás. O sea, lee, ¡LEE! Como Bruce y como Sarah.

Parecemos un par de bibliotecarios en la cantina: ambos leyendo, él con su A quiet belief in angels y yo con mi Of mice and men, novelita corta de Steinbeck a la que me asomé después de verme incapacitado para abordar más páginas de Huckelberry Finn (para poneros en situación, os pongo un fragmento de cómo hablan en el libro de Twain: “What do dey stan’ for? I’s gwyne to tell you. When I got all wore out wid work, en wid de callin’ for you, en went to sleep, my heart wuz mos’ broke bekase you wuz los’, en I didn’ k’yer no mo’ what become er me en de raf’”). Es gracioso, pues, que sea incapaz de leer un libro que aquí leen los críos y, en cambio, poder empaparme de lecturas catalogadas para adultos.

Me habla de Australia porque yo lo ametrallo con mi curiosidad. Él es de Brisbane, capital de Queensland, el estado al noreste de la gigantesca isla o diminuto continente. Vive en un apartamento solo y toca música. Yo le dije: “Guitar, isn’t it?”, a lo que respondió: “No, I play the trumpet”. WHAT? ¿La trompeta? ¿El instrumento de los payasos? ¡Con lo ridículo que se ve uno soplando, for Fuck’s sake! ¿Pensáis lo mismo que yo, no? Pues ahora es cuando cambiamos radicalmente de opinión. Ha tocado la trompeta en diferentes grupos, uno de ellos al estilo de Frank Sinatra, una gran banda, tocando jazz, funk y soul. En otro, ha tocado ska y música fiestera. O sea, ¿ahora qué? ¿Vuelve a ser James el tío más molón del mundo o qué?

Su afición es el snowboard, y las veces que ha visitado Europa han sido para esquiar en los Alpes. Odia el trabajo de cara al cliente porque la gente es idiota (textualmente). Dice que en un almacén conoces a la gente de tu pequeño grupo, haces tu faena y te vas, sin calentarte más la cabeza. Le pregunté sobre el curro en el otro lado del mundo, para profesores de español. Me dijo que no sabía mucho del tema, pero que siempre tenía el plan B de ir a una warehouse, que de eso sobraba (en fin, plan B de Bullshit). El resto de cosas que me explica me invitan más y más a convertir Australia en Australietania, no sé si me hago entender. ¡Allí también hablan inglés y están más cerca de Japón! En fin, enfriemos la cabeza. Futuro más próximo después de Peletania, Barcelonetania. ¡Hagan hueco en Sagrada Familia! XD No, es broma, pensamos irnos a vivir al palacete del Marqués. ¡Quien se fue a Varsovia, perdió a su silla! XD

4 comentarios:

Marc dijo...

jjajaja... el palacete del marqués es solo para marqueses... si puedes justificar que tienes título de Marc qués, el palacete será tuyo... ;-)

Por cierto, me cae bien tu compañero "james". Sabéis... aquí al lado de la universidad hay una escuela de jazz donde enseñan a tocar la trompeta... el otro día pasé y me entraron ganas de probar, como cuando Cortázar aprendió a tocarla. Mi padres me trajeron algunos libros d casa, entre los cuales está... RAYUELA ;-)

Anónimo dijo...

Que no falte Rayuela! :)

Anónimo dijo...

Ah, y felcidades! Has conseguido comentar antes que la Blavatsky! XD

hatsue-san dijo...

Eso, eso, al palacete!